Crítica humorística de RATATOUILLE

 

RATATOUILLE (2007/Disney Pixar)











Esta joya de Disney Pixar tiene todo lo necesario para llegarte al corazón. Y si no te llega a la patata es que no tienes.

Todo está hecho con amor y cariño. Todo, menos el título. ¡Vaya título de mierda!

Qué sí, que ya sé que es el nombre de un plato francés, que además se compone de la palabra rata y que la protagonista es una rata... una rata francesa y cocinera... Lo sé... Pero es que contra más la escuchas, peor suena.

Como Paulina Rubio.

¡Ey! ¡Un saludo a todos los fans de Pau! ¿Qué tal?

 No os enfadéis. En este blog queremos a Pau... Lejos y callada, sí. Pero la queremos.

Esta joya fue estrenada allá por el 2007. ¡Qué gran año! También fue el año del estreno de otra gran película, Ghost Rider, protagonizada por el carismático actor Nicolas Cage.

Es broma.

Mencionaría qué está mal en esta película, pero haré un resumen: TODO.

Volviendo a nuestra entrañable película, Brad Bird se hizo cargo de la dirección y lo hizo muy bien, la verdad. Si dices su nombre rápido, así como de pasada, Brad Bird, parece que digas Brad Pitt.

Pero no. No es Brad. Nadie lo es. Bueno, menos Brad, que sí es Brad.

Si queréis que descuartice (quién dice descuartizar, dice... analizar) alguna de sus películas, ya sabéis, me lo dejáis en los comentarios.

El que comenta no es traidor.

Perdón, vamos a lo que nos ocupa.

¿He dicho ya que esta peli es una joya? ¿Sí?

Peeeeroooooo...

No por eso se va a librar de mi análisis. Si hay que buscarle tres pies al gato... digo, a la rata, se le busca, se le busca. Que pa eso estamos.

Entonces... ¡Vamos al grano, hermano!

LA TRAMA

Antes de ir al meollo... Para los empanaos, zombies, despistaos y catalépticos...

¡¡AVISO!! ¡SPOILERS!

La rata Rémy siempre ha soñado con ser un chef de primera categoria. La oportunidad le llega cuando, tras separarse de su familia accidentalmente, acaba en el restaurante Gusteau's. Allí conoce a Alfredo, que es nuevo en la cocina, y juntos, tras luchar por sus sueños y superarse a sí mismos, le devuelven al restaurante el prestigio que antaño tuvo, y Rémy consigue su sueño: convertirse en un chef de primera categoria. Y fin.

 TRADUCCIÓN

Una rata de alcantarilla, que resulta que sabe leer, aprende a cocinar. (¡Ay, Dios mío! Esto va a ser duro de explicar). Rémy (la rata) se separa de su familia después del ataque de una anciada con metralleta. En las alcantarillas y siguiendo los consejos de un fantasma... (Sí, va a ser duro...) ... decide ayudar a un novato cocinero recién llegado a un restaurante. Ambos cocinan juntos y consiguen que el restaurante recupere su buen nombre. Al final, resulta que el muchacho es hijo del fantasma que le da consejos fantasmales a Rémy (muy loco todo...), pero deciden abrir un nuevo restaurante juntos, dónde la rata es el chef principal. Sueño conseguido. Rata feliz. ¡Ah! Y fin.

Contra más analizo la película, más me pregunto qué narices se fuman los guionistas.

Me pregunto cómo explicas la idea de la peli... Quiero decir... Te plantas ahí delante y dices:

-¡Ey chicos! ¡Tengo una idea genial! La cosa va de una rata francesa que sabe cocinar y quiere ser chef...

A ver con qué cara te miran.

Vamos a intentar poner un poco de orden a todo esto.

La historia la cuenta Rémy en primera persona. Bueno, en primera rata. El diseño es monísmo (no olvidemos que se trata de Pixar), pero no deja de ser una rata. ¡Una rata! ¿Hay algún bicho más asqueroso? Solo se me ocurre uno y empieza por “cuca” y acaba por “racha”.

Eggss...

Nuestra ratita es muy coqueta, por eso. Ella camina con las patas de atrás. Le da asquito caminar con las manos. ¡Le da asco a ella! ¡A la rata!

La cosa es que sabe leer (esto no lo puedo explicar ni creo que nadie pueda) y sufre del síndrome de La Sirenita. Sí, ya sabéis. El mundo de los humanos mola... No son tan malos... Allí todo es mejor...

A ella le mola visitar la casa de una anciana y ver programas de cocina. Sobre todo le gusta uno, que es como el programa de Carlos Arguiñano, pero francés. Y así, aprende a cocinar.

Su familia roba, todos sabemos que son unos rateros, y no entienden que Rémy tenga el sueño de ser chef. No me explico el por qué... Qué poca empatía de verdad...

Un día, la anciana pilla a las ratas en su casa y hace lo que haríamos todos: perseguirlas, metralleta en mano.

Rémy se separa de su familia y acaba perdida y sola en las alcantarillas. Bueno, no tan sola. Resulta que el Carlos Arguiñano francés ha palmao y se le aparece en forma de fantasma. Se supone que ha muerto de tristeza por una mala crítica a su restaurante, pero... ¿Habéis visto lo gordo que está el fantasma? Éste ha muerto de hipertensión mínimo.

Rémy sale del agujero y se da cuenta que está en París. Sí, se ve que no lo sabía y... ¿Dónde está? Delante de la puerta del restaurante Gusteau’s. ¡Sí! ¡El del fantasma rechoncho!

A estas circunstancias yo las llamo: las maravillosas coincidencias Disney y en esta peli hay unas cuántas.

Nuestra ratita entra en el restaurante y se pone a hacer cosas de rata. ¿Robar? ¿Esconderse? ¿Comer? Nooooo. Se pone a cocinar sopa. Y va tocando los ingredientes con sus manitas de rata (limpias porque es muy coqueta), pero de rata, y no nos engañemos, cierto asquito da. La sopa es un éxito y el chef del restaurante, que es clavao a Gollum, pero con bigotillo francés, cree que el cocinero de esta delicia ha sido el lavaplatos, el tal Alfredo, que es nuevo en la cocina.












Tu ya ves que el chef jefe es malo, que tiene mala leche, porque tiene cara de malo y habla como un malo.

Muy maligno todo.

Nuestro amigo Alfredo, que tiene una pinta de nerd que a su lado el padre de Marty Mcfly es un tío enrrollao, se da cuenta de que la sopa la ha cocinado Rémy y que además... Le entiende cuándo habla.

¡Y la deja escapar!

A ver pringao... ¡Que tienes una rata que se comunica y entiende a los humanos! ¡Un hito científico! Te puedes hacer famoso, rico, ¡yo qué sé!

Pues el tío, que es muy noble (y narizón. Todos en esta peli son narizones) deja que se vaya.

Pero Rémy vuelve porque le da pena el chaval con cara de pringao y porque pa eso es el prota.

Se hacen colegas y tal y al día siguiente se la lleva al curro. Sí, a la rata. ¿Dónde? Escondida en la ropa. ¿Soy la única a la que todo esto le parece muy turbio?

Ensayan la mejor manera para que la rata le indique al pringao cómo cocinar. Al principio lo hacen a lo burro, con pellizcos y mordiscos (espero que esté vacunado de la rabia), pero al final encuentran el método perfecto: ella se esconde en su gorro de cocinero y le tira del pelo para controlar sus movimientos. Sí, como si fuera una marioneta humana.

Sí. Lo que se fuman los guionistas es fuerte, muy fuerte.

Y digo yo... Si la rata ya sabe leer y te entiende, ¿por qué no le enseñas a escribir y que te escriba las recetas?

¿No es eso más lógico que llevártela a la cocina en tu gorro de cocinero? Cómo te pillen... ya verás... Cómo a Chicote le dé por entrar en esa cocina...

Por supuesto, el restaurante empieza a petarlo de nuevo con la ayuda del nuevo chef ratuno.

Y... ¡Oh! De nuevo...¡Maravillosa coincidencia Disney! Resulta que el nerd es el hijo secreto de el Chef rechoncho, el muerto, Gusteau, y por tanto, es el propietario del restaurante.

Nuestra amiga rata se entera porque lee el testamento. Sí, lo lee. Y de paso, roba el papel oficial donde lo pone. Lo de ser ratera lo lleva en la sangre, no nos olvidemos.

A todo esto, nuestro Alfredo, empieza a enamorarse de una cocinera del restaurante (también muy narizona) y Rémy... siente celos. (Un poco de relación tóxica sí que veo ahí).

El chef malo, que además de malo está cabreao porque lo han echado del curro, secuestra a Rémy, la misma noche en la que el crítico que escribió esa crítica tan mala (la que le costó la vida a Gusteau) vuelve al restaurante. ¿Qué el crítico es clavao al Conde Drácula? Pos sí. ¿Nos importa? Lo justillo.







Al final Rémy escapa y llega justo a tiempo para cocinar un maravilloso plato de Ratatouille, que enamora al Conde Drácula, y para así justificar el título de la peli, claro.

Resulta que nuestro entrañable chupasangre es más entrañable que vampiro, y queda tan maravillado con el plato y con el chef rata, que decide montar un restaurante en el que trabajan todos: el nerd, la novia del nerd y el chef rata.

Y en altillo tienen montao un local clandestino de ratas, claramente ilegal y que incumple con todas las normas de seguridad y salubridad.

¡Pero qué importa!

¡Todos son felices y comen Ratatouille!

CONCLUSIÓN

Dejando de lado que a quién se le ocurrió la idea original de esta película estaba muy perjudicado, hay que reconocer que es una auténtica maravilla. Está llena de clichés cómo el de perseguir tus sueños o cómo que el entorno en el que has nacido no determina tu futuro o bla bla bla... Pero está tan bien hecho, tan bien cuidado todo, está creada con tanto amor y cariño que lo que transmite es exactamente eso.

En mi escala de Óbitos del 1 al 5, Ratatouille se lleva:



¡4,5 Óbitos!


Y hasta aquí mi análisis de Ratatouille, espero que os haya gustado, o como mínimo, que os haya sacado una sonrisa.

 Podéis dejar en los comentarios qué película, serie, película de animación o serie de dibujos animados, os gustaría que analizara. Me encantaría recibir propuestas vuestras e ir subiendo contenido relacionado con vuestros gustos.

Y si no, pues iré subiendo lo que me salga del... ¡Hasta aquí hemos llegado!

Me despido rapidito... Con un besito corto, pero bonito.

¡Xauuuuu!  

 

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